Noah Tyler (noah_tyler) wrote in stillhungryrpg,
Noah Tyler
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Crisis

El agua no estaba fría, nada estaba frío... a pesar de que se encontraba a muchos metros adentro del mar y sólo con sus roñosos pantalones. La demás ropa, aunque era una simple camisa de verano, había quedado atrás tirada en la arena porque le provocaba más ahogo y se sentía estrecho. ¿Qué le sucedía?, sumergirse era la única salvación que había visto en un arranque de desesperación para quitarse la espantosa temperatura que tenía encima desde ayer, pero para su desgracia no estaba funcionando. Se sentía igual de cálido como si estuviera en tierra bajo el sol a cuarenta grados. Era absurdo, estaba cayendo el anochecer y se supone que hacia más frío... especialmente en el mar. Avanzó más con una fuerza fuera de lo normal en él, los braceos que ejercía le daban un impulso como nunca antes y en esos minutos lo agradeció porque según su teoría mientras más adentro más frío y sería imposible que la temperatura no le bajara. Pero claro, no estaba en lo correcto. Luego de nadar más de lo que llevaba, digamos una distancia considerable, el imagen de su madre apareció nuevamente en su mente producto del efecto en su cabeza de toda la rabia que había sentido un día antes discutiendo con ella y que aún aquel sentimiento permanecía. Hace mucho tiempo que no hablaban, más bien que ella no lo llamaba, era su obligación (según Noah). Y ahora solamente lo había llamado para avisarle de su próxima boda. Nunca antes se había sentido tan asquerosamente molesto... y desde hace mucho, mucho tiempo que no se sentía tan triste. Por unos segundos se distrajo y una ola lo envolvió y arrastro haciéndolo retroceder distancia.

((reservado para el lobo mayor))

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(("lobo mayor" ... eso, veme respetando desde ahorita, ok no LOL))

La casa de Emily era tan hermosa... oh, ¡Emily era tan hermosa...! ¡Santo Taha Aki! Su mente siempre estaba llena de imágenes de Emily. Emily aquí, Emily allá; no podía pensar en otra cosa que no fuera ella. Le dolía, en serio, le dolía separarse de ella y dejarla sola y abandonada en su casa. Pero tenía que hacerlo. Debía ir por un objeto que había dejado en su propia casa, y aparte debía pasarle un mensaje a su mamá sobre algo que recientemente había platicado con uno de los chicos de La Push.

En el instante en que sus pies tocaron el suelo, su mente se despejó. Parte de ello fue por culpa del hermoso cielo cubierto de un color naranaja oscuro, además de los miles de pelícanos volando alrededor de un risco que se veía a lo lejos, con dirección a la playa. ¡La playa! La atracción más importante del lugar. Estaba sumamente orgulloso de ser un habitante de La Push, de ser nativo-americano, de ser su protector..... protector. Interesante palabra. Después de lo que le pasó años atrás, se había nombrado protector. Protector de La Push. El simple recuerdo lo ponía mal, pero le hacía sentirse bien a la vez. Una rara sensación.
((¡sí, señor...! *se inclina a sus... patas* ok no XD))

A pesar de que su cuerpo era muy pesado, no tenía ganas de forzarlo a nada en ese momento por lo tanto la fuerza del mar lo movía como un pedazo de madera a la deriva. La tristeza y rabia eran igual que el agua, lo envolvían por dentro y manejaba sus sentimientos a manera de ellas. Una llama horrible le quemaba el pecho y no era la temperatura... era una maldita desesperación, que ahora podía sentir... iba demasiado más allá de un simple enojo, mucho más allá de una común rabieta. ¿Cuánto rato había estado así, inerte en las olas?, no sabía con certeza, pero le había parecido una eternidad mientras todo lo que sentía se le consumía dentro y el vaivén del agua lo manejaba a su antojo. Abrió los ojos hacia el cielo, estaba tan naranja y rojo, como quemándose, igual que él, intento un movimiento para tomar más control de si mismo y se encontró con arena bajo la palma de sus manos.
((Muy bieeeeeeen muchachito, muy biieeeeeenn éste no es de los videos más chistosos pero es donde dice más veces "muy bieeeen", para que entiendas el chiste LOL... desde el min 0:34 :D))

Giró el rostro hacia atrás, mirando por última vez la casa de Emily por sobre su hombro. Sabía que no era un despido eterno, que sólo era algo temporal... !Por Taha Aki! ¡Claro que lo sabía! Le pasaba lo mismo todos los días. No podía evitar que le carcomieran los nervios; el sólo pensar en lo indefensa que dejaba a Emily en su ausencia lo ponía mal. ARGH. Realmente tenía serios problemas... ¡y esto era todos los días!, que era lo peor del caso. Inhaló profundamente, cerrando los ojos y abriéndolos al instante. Exhaló. Tenía que cambiar esa maldita forma de vida... En fin, se dispuso a caminar rumbo a la vereda que lo llevaría rumbo a la calle de su casa. -¡Qué bien se ve el cielo a esta hora del crepúsculo...! Ahora que regrese, le diré a Emily que vayamos a la playa-, oh sí, planes improvisados, ¿quién iba a pensar que había alguien más en crisis ahogándose? Desde donde estaban no se apreciaba para nada la orilla de la playa.
((LOL, ahaha y ya me los imagino con esos trajes de exploradores XD))

Había llegado a la parte donde la arena empieza a tomar más altura, seguía en el agua pero sus pies pudieron tocar suelo. Se enderezo para quedar frente a frente con el mar y no de espalda, así podía nadar mejor. Y comenzó a hacerlo, pero esta vez nado hasta la orilla: el agua no había sido de ninguna ayuda con el calor que sentía, es más estaba peor que antes. Todo ardía y mucho, al igual que si tuviera una elevada fiebre, pero no sentía ningún malestar más… sólo la rabia y tristeza que lo llenaban por dentro. Salió del mar hecho una bola de agua y arena. Su mirada estaba perdida en algún punto fijo de adelante y tenía los puños apretados. Desde una perspectiva exterior pareciese que estuviera caminando a punto de batirse en duelo con el rival más odiado de toda su vida.
((Mi comandante, mayor, boiscautz LOL No me imagino a Sam con bigote. Es como Charlie ¡no me lo imaginaba con bigote, WTF! ¡¿por qué le pusieron bigote?! Ahora sí parece típico policía gringo... cosa que nunca me imaginé :/))

Gracias a la licantropía, sus sentidos se habían desarrollado exponencialmente, ahora le era más fácil detectar sonidos y olores a largas distancias... y sin la necesidad de transformarse en lobo. Cuando sus pies se posicionaron sobre el cambio de suelo (venía del camino empedrado de casa de Emily, y la vereda estaba cubierta de tierra vegetal natural), su instinto animal percibió algo distinto en el ambiente, haciéndolo detenerse inmediatamente y voltearse hacia donde había visto aquél risco lleno de pelícanos alrededor. -¡¿Qué fue eso?!- su semblante tranquilo ahora experimentaba la angustia y la ira... ¡¿acaso Victoria estaba cerca?!
((Los wolfcautz, ok no XD, pero sí lo son... andan por el bosque explorando y todo ahaha. Yo me imaginaba a Charlie viejo y panzón... LOL, nada, nada que ver con el actor que pusieron))

...pero no había ningún rival, sólo estaba él y a unos metros más adelante... el bosque. Sentía una sensación estupida, algo lo llamaba desde allá, quería ir al bosque. ¿Por qué?!, jamás le había interesado el ir allá... y no sentía ganas de volver al mar y eso era lo más extraño. Respiraba muy agitado, tenía un peso horrible en el pecho y sentía que su corazón iba a explotar si no se detenía... pero el dolor y la cólera que sentía no cesaban, aumentaban. Podía percatarse sintiéndose totalmente un inútil, que comenzaban a llegar a un punto máximo... y tuvo que gritar. Fue un grito grave y fuerte, que no le cupo duda pudo escucharse por sobre toda la playa. No era un grito normal, era algo sobrehumano. Pero sucedió algo que no se lo esperaba: su cuerpo empezó a colapsar de una forma muy extraña y luego de unos segundos no supo nada, ni de playa, ni de cielo, ni de arena, ni de mar... sólo que iba corriendo hacia el bosque, como otra cosa... no como Noah, propiamente tal.
A lo lejos, en la casita del largo muelle se podía ver a Michael, su tío, que había salido a ver por el grito. Él lo sabía y no podía hacer nada contra eso. Lo estaba esperando. Se retiro hacia el interior de la casa al momento que cesaron los gritos.
((wolfcautz LOLZ. Y..... somos los exploradores y vamos en nuestro tun-tun ok no XD Y OMFG viejo y panzón HAHAHAHA.... estilo el policía de Los Simpsons ¿no? LAWLZ!))

Entrecerró los ojos tratando de captar algún punto extraño del paisaje que tenía enfrente. Pero... nada, no había nada. Trató también de guardar silencio absoluto para poder concentrar su mente en cualquier sonido y... -¡¿?!- ¡¿Qué demonios había sido eso?! Sus ojos se abrieron cuanto pudieron al igual que su boca, y al pasar los segundos la preocupación le embargó. Le tomó 3 segundos más reaccionar, quitándose la poca ropa que llevaba, los zapatos y demás. ¡Maldita sea! ¡¿Por qué no podía transformarse durante el salto como Jacob?! Nunca había podido cambiar su estado físico con los pies en el aire. Le tomó otro par de segundos explotar de rabia (por lo general utilizaba aquél encuentro con Emily que lo hizo explotar por primera vez frente a ella, había sido el más doloroso y el que funcionaba con mayor rapidez). Otro par de segundos más... y Sam había desaparecido, ahora se encontraba en su lugar un lobo enorme con pelaje negro y largos colmillos corriendo de camino hacia el lugar donde había escuchado aquél grito feroz.
((LMAO XD. Claro!, mi imaginación no ayuda mucho a los personajes ahahaha))

Otro lobo de pelaje castaño oscuro, desordenado y muy húmedo se adentraba a toda velocidad por el bosque. A pesar de ser un animal, la anterior agonía había disminuido, se sentía extrañamente libre... y mucho. Jamás correr le había sido tan grato, nunca el viento de un bosque le había parecido tan agradable. Sin embargo mientras corría un poco más, salió un poco del trance de los primeros minutos que la transformación le había provocado y su mente aterrizo un poco -¿Qué... qué me sucedió?- aún no se miraba, ni se sentía... del todo, estaba confundido.
Esas palabras le retumbaron en la cabeza mientras que sus, ahora, patas aumentaban la velocidad en su recorrido por el bosque. ¡No era posible! ¿Quién se había metido en su cabeza? No reconocía su voz, pero para nada. -¿Qu...?- inmediatamente le vino a la mente ese pensamiento cortado y la imagen de todos los miembros de la manada: Paul, Jared, Jacob, Embry, Leah, Seth...... ¿había uno más? Por un momento no reconoció la voz. Esquivó un arbusto y varios troncos de árboles. Cada vez su paso era más rápido... pero se dirigía a la playa, no precisamente hacia la parte del bosque a la que se dirigía Noah. -¿Quié...?- pero su pensamiento fue interrumpido por otro arbusto enorme que tuvo que esquivar en el camino.
Freno de golpe. ¿Horror?: miro hacia abajo y se vio... ¿muchísimo pelo? -¿Qué diablos...?- ¡QUÉ DIABLOS!, ¿qué... qué diablos le había sucedido?. Intento coordinar sus manos para tocarse la cara pero sólo encontró dos patas delanteras que le hacían caso en un gesto de estar rascándose el hocico (...), eso era más que una respuesta. ¿Dónde estaba su boca? y sus ojos, oh... se sentían tan raros. Parpadeo un par de veces y volvió a mirar hacia abajo. ¡Por todos los salmones de La Push, qué alto estaba!. Entonces se le vino de inmediato un recuerdo a la cabeza: las leyendas. Pero jamás se imagino que ¡¡¿él?!!!... un protector. -Santo señor... ¿qué debo hacer?- pensó y la imagen de Michael se le puso en la cabeza, estaba hablándole (una de las tantas veces) sobre las leyendas, a pesar de que se veía muy animado sus ojos tenían algo de preocupación -¡¿Lo sabe?!!-
El arbusto fue esquivado con éxito pero casi al instante sus patas dejaron de moverse frenando de golpe casi a la orilla de la playa, donde la arena comenzaba a mezclarse con la tierra vegetal, y donde los miles de troncos de madera tirados sobre ésta bloqueaban el paso. El mar estaba completamente vacío... tranquilo, no había amenaza a la vista... no, momento, ¡momento! ¿Qué fueron esas imágenes que vio? ¿Michael? ¿Qué hacía Michael en su cabeza? -¿Michael? ¿Michael eres tú?- pero no, Michael no podía ser... ¿acaso? ¡¿acaso era?! El sobrino no podía... ¿el niño de los peces? Pero más imagenes del bosque se veía a través de su pensamiento. Ahora estaba viendo lo que Noah veía. -Está en el bosque- y en menos de 5 segundos salió disparado hacia esa zona que reconoció en la mente de Noah.
-Michael... Michael... MICHAEL LO SABIA DESDE SIEMPRE Y NO ME DIJO- eso lo grito en su cabeza. Ahora su tío se hundía en un precipicio oscuro y salían flotando alternativamente la cara de algunos chicos que conocía del pueblo: Sam, ese chico que siempre andaba con Paul y Jared y también Jacob el hijo del viejo Billy... ¿serían ellos...?, ¿cuántos eran iguales a él...?, ¿por qué casi nunca conversaba con ellos?, ¡podría estar más enterado!. -Rayos...- se regaño así mismo, pero era demasiado tarde, ¿no?. Olvidando completamente cómo había corrido tan rápido en dirección al bosque, movió las patas torpe y lentamente para moverse, tenía la vista fija en el suelo.
¡¿OK?! ¡No tenía por qué gritar de esa manera! ¡También había otros presentes escuchando! Entonces fue cuando Sam reconoció la voz del vociferador -¡¡Santo Taha Aki!! ¡¿NOAH?! ¡¿Eres tú Noah?!- las mismas imágenes que vio Noah en su cabeza las registró Sam. -¡Noah contéstame! ¿Eres Noah?- ¿por qué? ¿por qué había estallado otro chico de La Push? Malditos, estúpidos, argh ¡¡chupasangres!! Siguió corriendo pero con mayor velocidad ahora. ¿Sam? ¿Escuchaste eso? ¡Ay alguien nuevo! una tercera voz demasiado conocida irrumpió en su cabeza. Era Jared. -¡Jared...!-
¿Y tenía él alguna remota idea de que alguien más estaba escuchando lo que tenía en su cabeza?, la respuesta fue no hasta sólo unos segundos después. -¡Quée...!, soy... soy Noah... Noah... Tyler- sí era él sin duda, pero ahí adentro en su mente y no por fuera. -Pero...- ¿una segunda voz? -¿Quién... Sam?- concluyó, porque fue la primera voz que había escuchado y estaba demasiado aturdido para reconocer una segunda. Habia alzado la vista hacia arriba girando la cabeza hacia atrás, tratando de encontrar al emisor de aquella voz por algún lado.
¡Claro que ya lo escuchó, baboso! una cuarta voz interrumpió. Era Paul. ¡Cállate Paul!, que no te estoy hablando a ti Jared obviamente se defendió. Ambos venían corriendo juntos a varios kilómetros de ahí. Los tres, incluido Sam, corrían hacia las imágenes que Noah veía a través de sus ojos. -¡Paul, con un carajo, no empieces! ¡¿Noah?! Noah, cálmate, y sí... soy Sam, estoy corriendo lo más rápido que puedo pero no te muevas de donde estas- sugirió duplicando como pudo la velocidad de su paso.
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